¡RECUERDA! DESDE EL 17 DE NOVIEMBRE AL 3 DE DICIEMBRE 2020

Oportunidades y desafíos del desarrollo de negocios a nivel internacional

El encuentro internacional Conecta Pacífico contará con una serie de actividades digitales como charlas, conversatorios, ruedas de negocios y reverse pitch, entre otras, enfocadas en la internacionalización desde  y hacia  Latinoamérica.

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Del 17 de noviembre al 3 de diciembre se desarrollará “Conecta Pacífico”, encuentro internacional cien por ciento online de aceleración e internacionalización de negocios. En la oportunidad se convocarán a startups, aceleradoras, inversionistas, empresas, oficinas de transferencia tecnológica y organismos públicos de diversos países para vincular y fortalecer redes que permitan potenciar el desarrollo de negocios con sello internacional.

Pero, ¿qué significa realmente conectarse con un ecosistema fuera del país? Ahondamos en este tema en conversación con Jamie Stewart, Coordinadora de Comunicaciones del evento, y Macarena Herrera, Business Developer del Centro de Emprendimiento e Innovación Abierta – Ceinnova PUCV, quienes explicaron qué es la internacionalización, sus oportunidades y desafíos para los emprendedores. 

Fuera de mis fronteras

Existen múltiples definiciones de lo que se entiende por internacionalización de negocios. Mientras unos la consideran como la expansión a nivel internacional del capital, otros la entienden como el proceso por el cual una empresa crea las condiciones precisas para desarrollarse en un mercado internacional o el desarrollo de una serie de tareas fuera del país del que es originaria una compañía.

Macarena Herrera señala que este proceso ocurre “cuando una empresa alcanza la capacidad de poder comercializar su producto o servicio, o bien localizarse en otro país distinto al de origen” y asegura que significa más que solo contar con clientes fuera o abarcar un mercado distinto, sino más bien abrir e instalarse en otro país o continente. 

Para ello, las compañías deben destinar esfuerzos y contar con todos los requerimientos legales necesarios, razón por la cual no todos pueden realizar este proceso. “Debe ser una empresa que tenga la capacidad de abarcar el mercado local y potencial de responder a uno nuevo”, explica.

Para Jamie Stewart se trata de la posibilidad de ofertar o vender tu producto o servicio fuera de las fronteras del país donde se origina. Sin embargo, es enfática en señalar que no se deben mezclar los tipos de internacionalización que puede tener cada negocio de acuerdo a su naturaleza, como es el caso de la internacionalización digital. 

«Es muy distinto ofrecer un servicio que tiene un carácter digital, como la creación de un software por ejemplo, y venderlo hacia afuera, donde tus operaciones siguen estando en Chile, a por ejemplo iniciar actividad con una oficina, equipo de trabajo o representante en otro país”, asegura.

Esta visión coloca a los emprendimientos y startups innovadoras en distintos niveles de complejidad a la hora de salir a nuevos mercados. “Todo lo que tenga que ver con negocios digitales es relativamente más sencillo, a diferencia la creación de un producto que implique la apertura de una fábrica o contar con una cadena de producción en otra nación”, puntualiza.

Por qué internacionalizar

La Coordinadora de Comunicaciones de Conecta Pacífico asegura que los beneficios de este proceso son muchos y apunta principalmente a dos: el crecimiento del negocio, es decir, la entrega solvencia y mayor expectativa de vida del mismo; y la posibilidad de abaratar costos dependiendo de la realidad de cada país. 

“Siempre es importante desde el punto de vista del crecimiento, evidentemente. En la medida que aumentan las ventas, la empresa crece. La internacionalización si o si es el siguiente paso cuando ya tienes dominado, conocido o se te hace chico el mercado. Algo que se da mucho en Chile, que es un mercado más bien pequeño”, sostiene.

La Business Developer de Ceinnova indica que al considerar una porción mayor del mercado, un plus será el crecimiento económico. “Pero otro beneficio es uno más bien social, pues el intercambio de bienes, productos y servicios entre distintos países ayuda al intercambio cultural y al mejoramiento de los productos de una región, debido al aumento de la competencia, lo que repercute positivamente a los consumidores”, añade.

¿Es complicado?

¿Es un proceso muy largo, costoso o difícil? Estas son solo algunas de las preguntas que rondan la mente de los emprendedores a la hora de pensar en la apertura comercial. Si bien el mercado internacional ofrece muchísimas oportunidades para todo tipo de empresas, la realidad es que el éxito no es fácil o rápido. 

En este contexto, ambas profesionales concuerdan en que la internacionalización es un proceso largo y costoso. “Con todo el tema de la globalización se tiende a pensar que es mucho más fácil hacerlo, pero no es tan sencillo cuando tienes que empezar a ver temas de facturación, impuestos o normativas”, apunta Jamie.

“Se requiere de tiempo, no es algo en que demorarás tres días o una semana, a menos que sea un mercado que ya hayas estudiado previamente, donde cuentes con alianzas estratégicas o clientes”, aseveró Macarena, quien recalcó que se requieren de diversos factores claves relacionados al conocimiento del mercado que se pretende abordar: sus características, cultura, realidad económica local, objetivos, clientes o consumidores, socios comerciales, distribuidores y competencia.

Además, se deben conocer “las normativas comerciales, pues cada país maneja sus propias normas legales, obstáculos y barreras de comercio internacional. Esto último en relación a impuestos (sobre todo si existen políticas proteccionistas), información sobre la factibilidad de abrir una cuenta bancaria, formas de pago, entre muchos otros. Realizar este tipo de estudio es un trabajo de largo aliento y por el cual se requiere una inversión que puede resultar alta para pequeñas empresas o startups”.

Sin embargo, no todas son malas noticias para los emprendimientos chilenos. “Actualmente existen varias organizaciones que brindan su apoyo y que han generado programas, y procesos que permiten que la visualización de la salida comercial sea mucho más sencilla, a través del concepto de ‘partner‘ o ‘alianza estratégica’”, expresa Jamie.

“También hay programas que entregan financiamiento para la salida, con el objetivo que la marca Chile sea reconocida en el extranjero. Es costoso en el tema de recursos humanos, de trabajo, del tiempo del emprendedor que se le dedica, porque a la hora de salir uno puede tener muy claro muchos aspectos técnicos, sin embargo hay un desconocimiento relacionado al modo en cómo funciona el país, en el sentido cultural, cómo se hacen negocios”, agrega.

En Chile hay distintas incubadoras y aceleradoras que ofrecen programas de softlanding, que entregan a los emprendedores las herramientas necesarias para “aterrizar suavemente” en un nuevo mercado; y de pre-softlanding, que se enfocan en realizar todos los estudios necesarios previos a la internacionalización. 

Principales desafíos

Jamie afirma que uno de los principales desafíos es superar el miedo. “A sentir que los mercados son muy grandes y que la solución no va a ser la adecuada. Creo que con la globalización y digitalización este tema es medible previamente, probar si se consiguen reuniones, clientes, entre otros. Dentro de las cosas positivas de la pandemia es que muchos emprendedores entendieron que pueden vender en una videollamada, sin invertir y es igual de efectivo”, comenta.

Según Macarena, la cultura es el principal desafío. “A este factor cultural van a someterse otra serie de factores: el pitch, el mercado meta, conocer los tipos de marketing para llegar a este mercado, las asesorías legales. De todo ello dependerá la ‘tropicalización’ del modelo de negocio”, expresa.

En este aspecto, Jamie acota: “El chileno es bastante tímido, les cuesta hablar con el otro, tiene mucho miedo al robo de la idea. Desde ese punto de vista, tienen que saber cómo se hacen los negocios afuera, para que vayan con más seguridad a la hora de generar una conexión. Es el networking, algo que debemos trabajar en el mismo mercado chileno para poder salir”.

Por ello, ambas enfatizan en la importancia de informarse lo mejor posible sobre el país al que se quiere entrar, generar alianzas estratégicas de cooperación y prepararse por medio de asesorías o programas de pre-internacionalización.

En este sentido, Conecta Pacífico contará con una serie de eventos abiertos a todo público, como charlas y conservatorios internacionales, reverse pitch protagonizado por inversionistas, quienes expondrán con respecto a fondos disponibles, y reverse pitch de aceleradoras de negocios, que darán a conocer sus programas o servicios de softlanding.

Adicionalmente, se realizarán actividades de carácter exclusivo (para las cuales se deberá postular para participar): un programa de pre-internacionalización, enfocado en México, y una rueda de negocios virtual en pos de generar opciones de cooperación o posibles negocios entre emprendedores y empresas.

La información sobre inscripciones y el detalle del encuentro están disponibles en www.conectapacifico.com

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